martes, 30 de octubre de 2007

A.M. - Ismos

Hay racismo y hay discriminación, dicen los relatores enviados por las Naciones Unidas. Y también, podían haber observado, hay clasismo, y machismo, y nepotismo. Porque la discriminación es mucho más sutil y permea a muchos más estamentos de la vida diaria que los que se perjudican, a las claras, por el color de la piel. Hay discriminación porque no hay igualdad de oportunidades, porque no hay verdadera democracia en el acceso a la educación de calidad. Y eso va mucho más allá de definir fronteras interiores raciales.

Hay desigualdad ante la justicia, y hay indefensión ciudadana para todos los colores. Nos las arreglamos como podemos ante las injustas condiciones que soportan los consumidores de cualquier servicio. Hay discriminación entre los que tienen un amigo en el gobierno y los que no. Entre los que pueden enseñar la tarjeta de un general y los que no. Hay indefensión hasta entre los vecinos de un condominio cuando uno de ellos decide hacer lo que le viene en gana.

Y todos estos ismos y demás obstáculos de la vida diaria son incombatibles sin un fortalecimiento de las instituciones garantes de los derechos y las libertades, que, hasta ahora, ningún partido político llegado al poder se atreve a emprender. Por eso, porque las instituciones son débiles y están manejadas veleidosamente, no lograremos vencer la batalla al racismo, a la discriminación, a los abusos e incompetencia policiales, a la delincuencia, al nepotismo, al tráfico de influencias. Y porque todo empieza por una educación de calidad y no hay un compromiso serio y a largo plazo en este terreno... seguiremos sufriendo los ismos un montón de años más.

IAizpun@diariolibre.com

lunes, 29 de octubre de 2007

Superar el descuido

Casi como algo sorprendente la República Dominicana se ha visto atacada por la tormenta Noel, que ha llenado de agua y de vientos todo el territorio nacional. Hemos tenido lluvias desde el pasado viernes, sin que supiéramos claramente de qué se trataba.

Las autoridades de Meteorología no avisaron a tiempo sobre la naturaleza del fenómeno, y en consecuencia muchas de las acciones gubernamentales no han fluido con la agilidad que amerita una situación como esta.

En la reunión de este lunes en el Palacio Nacional, el presidente Leonel Fernández parece haber cohesionado a las distintas instituciones oficiales para dar respuestas a los problemas que se han estado presentando.

La perspectiva es que seguirán las lluvias en todo el país, aunque con menor intensidad. Sin embargo, ha sido tanta el agua que ha caído sobre el territorio nacional que aun cuando haya una baja en la intensidad de las lluvias las atenciones han de ser de sumo cuidado.

Al menos tenemos un plan de acción para asistir a las familias inundadas, así como los temas de tránsito y las presas, por ejemplo. La mejor iniciativa es la preventiva, sobre todo para salvar vidas en una circunstancia como la que se nos ha presentado. En particular, hacer que las familias se retiren de los lugares que implican mayor peligro.

Por: Persio Maldonado

domingo, 28 de octubre de 2007

AMOR A QUISQUEYA "¡Vana ilusión, vana ilusión! ¡Todo es vana ilusión!"

Siempre recuerdo con mucha claridad mi primer viaje a los Estados Unidos. Vivía en Puerto Rico junto a mi madre, mi abuela, mi tío (papá de crianza) y mi hermana. Tenía apenas 13, de los casi cuarenta diciembres con que cuento. Después de varios años de espera, mi papá biológico había logrado convencer a mi abuela de permitirnos pasar unas vacaciones de verano junto a él en su casa en California.

Mi hermana y yo no lo podíamos creer. Dona Regina, nuestra abuela, había dicho que si. Los preparativos fueron bien prematuros. Todo debía ser perfecto. Con sumo cuidado compramos cada artículo necesario para la travesía. Hasta la ropa para abordar la aeronave debía ser nueva.

Mi corazón construyó expectativas gigantescas sobre esas seis semanas con nuestro extrañado padre. Pensaba en todo que representaba estar con él, en su mundo carente de necesidades y lleno de comodidades y posibilidades.

Conocer, además de la casa de mi padre, los diversos parques de diversiones de ese gran estado norteamericano le añadían a ese viaje un toque mágico. Sentía como si mas allá del viaje no hubiera mañana; como si el tiempo se convertiría en eterno o como si nuestra difícil vida en Puerto Rico vida se tornaría maravillosa luego de ese verano del año 82’.

Llegó el día de la salida. Una queridísima tía viajó desde Santo Domingo para acompañarnos desde San Juan hasta el aeropuerto de Nueva York, donde al avión haría escala por varias horas. Con su bendición, nos despedimos de nuestra tití; abordamos la segunda aeronave en Nueva York con destino a la ciudad de Los Ángeles.

Era mi primer viaje en avión. Las horas parecían días. Recuerdo que a mis zapatos nuevos ya no los aguantaba, tampoco la correa. Mi camisa “Ocean Pacific” parecía un papel ajado por el ajetreo del largo viaje. Casi nueve horas de vuelo para un campesino dominico-boricua era demasiado. Pero en mi corazón latía la certeza de que valía la pena todo el esfuerzo. Una vez en brazos de mi querido padre olvidaría todo. “Me subiría en lo que fuera con tal de estar con papi”. Le dije durante el viaje a mi hermana.

Con mucho sueño, cansados y turbados por el cambio de hora llegamos a los brazos de nuestro padre quien nos recibía junto a su esposa en el aeropuerto de Los Ángeles. ¡Por fin, un sueño hecho realidad!
Las seis semanas pasaron tan rápido como mis expectativas. Las visitas a los parques, museos, grandes centros comerciales, juegos de grandes ligas, playas y todo el amor de mi padre no llenó algo muy profundo de mi corazón. Disfrutamos tanto mi hermana y yo, pero el “y ahora qué” estaba presente luego de cada actividad, y mas aun luego del fin de las vacaciones.

¿Cuáles son tus sueños? ¿Sobre qué o quién tienes tus expectativas? ¿Qué estarías dispuesto a hacer por lo que desea tu corazón? La verdad es que muchas cosas que te propongas las vas a alcanzar. Pero una vez las alcanzas, ¿qué?

Soñaste con casarte. Lo lograste, felicidades. ¿Ahora qué? El carro nuevo, la casa, la empresa, el campeonato de tu equipo favorito. El ascenso, el aumento de salario, la visa, el viaje, el bebé, la candidatura, el premio mayor, la chica, el chico; solo dime, ¿dónde has puesto tus esfuerzos y tu fe para ser feliz, para sentirte satisfecho o lleno?

Insatisfacción. Esa es la palabra que describe la dura realidad para muchos que han trabajado duro por sus metas y sueños. Los que han hecho “largos viajes” buscando lo que creyeron les daría una eterna dosis de satisfacción y felicidad. Los que en vano pretender llenar de agua tinajas sin fondo.

“Los ríos van todos al mar, pero el mar nunca se llena… No hay nadie capaz de expresar cuánto aburren todas las cosas; nadie ve ni oye lo suficiente como para quedar satisfecho”. Eclesiastés 1:7-8

¿No será que solo Dios llena con su amor y propósitos nuestras vidas? ¿No será que Dios es quien le da sentido a nuestros sueños y expectativas? La vida no tiene sentido sin Dios. Ningún sentido. Ninguno. La vida sin Dios es solo ilusión, vana ilusión. No te confundas, llena tu vacío. Llénate del amor de Dios. Acércate al Rey.

“El hacer muchos libros no tiene fin, y el mucho estudio cansa. El discurso ha terminado. Ya todo ha sido dicho. Honra a Dios y cumple sus mandamientos, porque eso es el todo del hombre.

Eclesiastés 12:12-13


Joaquín Pérez – Popín
Pastor General FCAQ
Jarabacoa, R. D.

La columna de Miguel Guerrero "BANINTER, la consagración de la impunidad"

Al desgraciado ladrón del embutido le metieron diez años de cárcel, sin barra de eminentes abogados que le defendieran.

En este país, saqueado una y otra vez a lo largo de su historia, robarse un salami, probablemente para aplacar el hambre de una familia, como fue un caso muy comentado en los medios, y orinarse en una plaza pública, como le sucedió a un pobre inmigrante haitiano, pueden ser delitos mayores que quebrar un banco o apropiarse de 70 mil millones de pesos.

Al desgraciado ladrón del embutido le metieron diez años de cárcel, sin barra de eminentes abogados que le defendieran.

Al infeliz haitiano, la impúdica acción de mearse detrás de un árbol en un parque, le costó 14 años en una sucia cárcel, separado de su familia y desprovisto de toda protección legal. Pero sobre aquellos que orinaron y defecaron sobre la salud económica de la república ha habido todo un manto de protección y benevolencia.

Un paraguas amplio debajo del cual no filtra el agua, sostenido firmemente durante cuatro años por una oscura combinación de los poderes político, económico, mediático y eclesiástico.

La sentencia dictada este pasado “domingo negro” es un mamotreto. Se la intenta vender como una muestra del avance y la independencia de la justicia. Una mentira más, porque todo estaba arreglado de antemano.

Lo sabían los acusados y sus abogados como también los del Banco Central, uno de los cuales vino a verme una semana antes para expresarme su inquietud acerca de una sentencia complaciente.

Desde siempre se supo. Los cargos más graves, el de lavado y abuso de confianza, serían rechazados para sustentar una pena menor que ahora será ampliamente reducida en apelación y más tarde en la Corte Suprema.

Ya no hay nada que hacer, en una nación prisionera de la rampante corrupción que han castrado sus instituciones. No hay salida para el país. La sentencia del domingo no es más que la definitiva consagración de la impunidad que ha existido y existirá entre nosotros por los siglos de los siglos, amén.

Por: Miguel Guerrero

sábado, 27 de octubre de 2007

El adéndum se quedó corto

JUAN BOLÍVAR DÍAZ

El adéndum al contrato de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE) con la empresa Sunland Corporation para la construcción de "obras prioritarias", suscrito hace dos días es un razonable esfuerzo tendente a esclarecer varios de los cuestionamientos a la pieza original del 15 de mayo del 2006 pero se queda corto.

Es relevante que este adéndum se firmara apenas minutos antes del almuerzo que el presidente de la República, doctor Leonel Fernández, sostuviera con un grupo de directores de periódicos y programas de televisión para referirse al contrato, lo que quiere decir que el mandatario no solo salió del mutismo, sino que también dispuso corregir algunos entuertos. Tan de prisa fue que no dio tiempo a que el nuevo documento fuera notarizado, fundamental para su efectividad jurídica.
Como aportes positivos el documento modifica no solo el contrato original sino también sus dos anexos, resalta que por primera vez presenta presupuestos de las obras a ejecutar con el resultado de la venta de los pagarés por 130 millones de dólares, que suprime una de las dos formas de pago, excluyentes entre sí que contenía, y que actualiza el plazo para las construcciones, que había vencido hace 5 meses.

También debe considerarse positivo para el interés del Estado que el adéndum obligue a la Sunland a entregar, en el plazo de diez días posterior a la firma de este, "un programa de trabajo definitivo y completo" para que ahora si cumpla con la fecha de terminación pactada.

Es muy sabio el punto 8 de la rectificación, el cual deja sin efecto "Cualquier cláusula del contrato de las partes del 15 de mayo del 2006 y de las notas promisorias expedidas en ejecución del mismo que sea contraria o de ella pudiera pretenderse deducirse una obligación distinta o más onerosa a cargo de la Primera Parte",(el Estado).

En efecto, en el contrato original hay varias que le son contrarias y que quedan ahora anuladas, pero resulta imposible conseguir lo mismo en cuanto a las "notas promisorias", que no son otra cosa que los pagarés, comprados por los reales financiadores del proyecto, entre ellos el banco HSBC. Hasta un lego sabe que lo que está escrito en un pagaré quirografario queda, a menos que se firme un acuerdo con el posesionario del mismo, que es en realidad el prestamista.

Desde luego, son varios los aspectos fundamentales que no han sido aclarados por el Gobierno, ni en el adéndum ni en las precisiones que según constan en varios periódicos hizo el propio presidente Fernández. Por ejemplo, cómo se justifica que las once obras contratadas el 15 de mayo del 2006 y señaladas en el poder presidencial emitido tres días antes, fueran reducidas a cinco antes de los 7 meses, es decir el 5 de diciembre del mismo año, cuando la inflación de todo el año pasado fue de apenas 7 por ciento.

Queda el cuestionamiento básico de si los 130 millones de dólares fueron obtenidos mediante la venta de 19 pagarés firmados por el secretario de Estado Félix Bautista, no debieron ingresar al Banco Central y no quedarse en manos de la Sunland como parece que ha ocurrido.

No es especulación, sino el texto mismo de los pagarés que indica que "son obligaciones por las cuales se compromete la completa credibilidad y crédito del Gobierno de la República Dominicana", y también que "Este pagaré es pagadero en la Secretaría de Finanzas, Departamento de Deuda Pública, Santo Domingo, República Dominicana".

No creo que hayamos ni siquiera insinuado que alguien se robó los 130 millones de dólares. Pero sí que la Sunland colocó los 19 pagarés en la banca internacional, los ha estado usufructuando durante casi año y medio, sin haber puesto un centavo de sus bolsillos. Porque no es una empresa financiera ni constructora y carece de capacidad para esos financiamientos. Según el contrato original, las 11 obras debieron estar concluidas el 15 de mayo del 2007 y su extensión seguramente que eleva los intereses y costo.

El gobierno admitió esta semana que la misma empresa no pudo financiar el otro contrato por 200 millones de obras suscrito también el año pasado con la Secretaría de Obras Públicas por carecer de recursos para ello. Se ignora si en este caso se llegaron a firmar los pagarés que preveía.

Hay que celebrar que el adéndum haya eliminado el sistema de pago doble, (articulo 4)que preveía que a la Sunland se le avanzara el 30 por ciento de los 130 millones de dólares acreditados al gobierno, indicativo de que el dinero de los pagarés debió recibirlo el Estado.

Esto sin volver a discutir si hubo concurso público, si es legal, y si es constitucional el contrato.

Las Gallinas de Amable

Amable Aristy está imponiendo un llamativo estilo de campaña electoral, sobre la base de combinar un discurso a favor de los pobres y repartir entre estos, donde quiera que llegue, gallinas, papeletas y comestibles de todo tipo.

Muchos no están de acuerdo con ese “modelo” de reparto, aunque es bueno recordar que los dirigentes de los tres partidos que se han alternado en el poder en los últimos 45 años han sido consuetudinarios practicantes de tales dádivas.

Los politólogos le llaman a esto “clientelismo político”.

Ese “clientelismo” tiene tres niveles: un bajo, para los pobres, que se apuntala con los repartos; otro medio, con “botellas” en la administración pública, y un alto o superior, donde se mueven las ganancias y comisiones millonarias por negocios con los gobiernos o por la corrupción que los ha permeado a todos, sin excepción.

Que Amable reparta gallinas o tickets para adquirir gas propano, o utensilios para cocinar, o sillas de ruedas y mobiliarios para escuelas, es el fiel reflejo de lo que ha sido una norma constante en nuestro quehacer político. Los politólogos o los hipócritas podrán satanizarlo por esto, pero abajo, en los barrios miseriosos y hambrientos, es otra la percepción.

Como este fenómeno se está generalizando (ya Leonel Fernández, en busca de su reelección, también envía alimentos a los lugares que visita), no se puede dudar que otros candidatos recurran al regalo de otros animales o utensilios para diferenciar sus “menúes” de campaña.

De lo contrario, resultará difícil a cualquier candidato llegar con las manos vacías o con discursos huecos y aburridos, cargados de promesas que nunca cumplen, a esos barrios y campos miseriosos, que ya están cansados de la misma cháchara y de que los usen como tontos útiles en las votaciones presidenciales.

Ya veremos, pronto, cómo la campaña se irá “amabilizando”, mientras los temas de reflexión se dejan para después... cuando el hambre, la necesidad o la sed de hallar algo para resolver las pequeñas pero al mismo tiempo grandes necesidades de las masas empobrecidas hayan sido mínimamente saciadas al calor de estos llamativos repartos.

jueves, 25 de octubre de 2007

Catecismo balaguerista a Leonel

Por Guillermo Caram

Consideramos pertinente sintetizar a modo de los mandamientos que aprendemos en el catecismo, lo que se califica como el librito de Balaguer; a fin que cada quien los compare con lo que se hace en el presente

El Presidente Fernández insinuó el pasado domingo en Baní, que encarna la continuidad histórica de Balaguer; en ocasión de inaugurar el local del Movimiento Primera Vuelta últimamente reducido al activismo encabezado por ex dirigentes reformistas que se pasaron al gobierno, desplazando la primacía de dirigentes de mayor talla y respeto.

Como esta pretensión pudiera llevar a muchos a rasgarse las vestiduras por lo blasfemante que resulta, consideramos pertinente sintetizar a modo de los mandamientos que aprendemos en el catecismo de infancia, lo que se califica como el librito de Balaguer; a fin que cada quien los compare con lo que se hace en el presente:

1.No gastar tanto en partidas corrientes para poder dedicar un alto porcentaje de las recaudaciones a inversiones públicas.

2.No invertir en proyectos de dudosa necesidad como el reloj y el bulevard de la 27, que no prestan ningún servicio a la comunidad ni mejora a la infraestructura de producción.

3.No invertir dinero en megaproyectos prefabricados (túneles, metro, elevados, etc) sino en obras públicas que proporcionen fuentes de trabajo.

4. No imponer tantos impuestos mediante paquetazos inhibidores de la capacidad de emprendimiento

5. No recurrir al endeudamiento externo para el financiamiento de consumo inmediato que compromete la suerte de futuras generaciones, como es el caso de Petrocaribe.

6. No mostrar indiferencia ante los manejos de funcionarios objeto de denuncias relacionadas con su desempeño, especialmente si son de corrupción.

7. No descuidar ningún detalle cuando de alteración de la paz y orden público se refiere, especialmente cuando otean en el horizonte convocatorias de paro con precedentes exitosos.

8. No disponer del patrimonio público tan alegremente como sucedió con la capitalización de las empresas públicas hoy reducidas a escombros; mucho menos de terrenos públicos.

9. No discriminar la procedencia partidaria de los beneficiarios de acciones gubernamentales que dan margen a epítetos sectarios.

10. No exponer al ridículo la investidura presidencial dedicando tanto tiempo a cuestiones intrascendentes, actividades o personas, dentro o fuera del país.

Para asumir la continuidad histórica del Balaguer estadista, habría que seguir estos mandamientos. Lo contrario sería discurso retórico. O demagogia.

Guillermo Caram es político
guillermocaram_candidato@hotmail.com