martes, 9 de octubre de 2007

FIRME "El principio de la transparencia"

Por: Juan Bolívar Díaz

Ante el escándalo provocado por la venta de pagarés avalados por el Estado en el mercado internacional, las respuestas son ruidosas, de los políticos más que de los funcionarios.

Uno de los valores más promovidos en esta etapa del desarrollo democrático universal es el de la transparencia. Se ha convertido en un principio fundamental del ejercicio político democrático y sello distintivo del desarrollo institucional. Donde no hay transparencia la democracia sino es fallida es al menos tullida.

El viejo predicamento de que la princesa no sólo tiene que ser honesta, sino también parecerlo se ha transferido a la gestión de gobierno y por ello han proliferado en las democracias contemporáneas las leyes de libre acceso a la información pública y las concernientes a las compras, contrataciones y concesiones del Estado.

La legislación en pro de la transparencia no sólo afecta ya a la gestión estatal, sino también la de los mismos partidos políticos, y de ahí que se tienda a establecer firmes reglamentaciones para la elección de dirigentes y candidatos y rigurosos controles de las recaudaciones y el gasto, con las correspondientes sanciones para quienes los violen.

Nuestro país no ha escapado a la aprobación de una ley de Libre Acceso a la información pública, aprobada en julio del 2004 en las postrimerías del gobierno de Hipólito Mejía. Correspondió al presidente Leonel Fernández promulgar su correspondiente reglamento, mediante el decreto 130-05.

En correspondencia con los principios que norman esta legislación, desde el pasado gobierno se iniciaron los portales en la red de Internet de los principales organismos del Estado, los cuales se han multiplicado en la actual gestión gubernamental, cuando incluso se creó una Oficina Presidencial para la Tecnología y la Comunicación.

Otro avance legislativo fue la aprobación el año pasado de una nueva ley sobre compras, concesiones y contrataciones del Estado, después de muchos años buscando consensos para sustituir una legislación que ya no respondía a los requerimientos de estos tiempos.

Sin embargo esas legislaciones tropiezan con una acendrada cultura del chanchullo que sigue predominando en la gestión gubernamental y en el accionar de los partidos políticos. Con el agravante de que ellos se alternan en el poder tratando de justificar las acciones ilegales y hasta la corrupción en que el antecesor hacía lo mismo.

Un ejemplo significativo ha sido el reciente arrendamiento del hotel Montaña, de Jarabacoa, a un mediano empresario ligado a las actividades artísticas, aparentemente sin más méritos en el ámbito hotelero que estar vinculado y ser un cooperante con el partido de gobierno, hasta el nivel de haber sido de los organizadores de las actividades políticas del presidente Leonel Fernández en su reciente viaje por ciudades norteamericanas.

El arrendamiento por 30 años, por la pírrica suma de 2 mil dólares mensuales, con los primeros diez años de gracia, no puede justificarse en la necesidad de rehabilitar esa unidad de la Corporación Hotelera del Estado, pues le pasó por encima a la Ley 141-97 de Reforma de la Empresa Pública, y a la Ley 340 sobre Compras, Contrataciones y Concesiones.

Si como aduce el secretario de Turismo, Félix Jiménez, el contratante era el único intensado en el hotel, establecido en una privilegiada área de 300 tareas, entonces no hay la menor justificación para que no se llamara a un concurso, que probablemente aquel ganaría.

Pero se prefirió la violación de dos leyes fundamentales y aunque ya el hotel estaba bien avanzado en su reestructuración, se nos quiere convencer que se trata de una solución salvadora, mientras se escamotean datos sobre la contratación.

Ante el escándalo provocado por la venta de pagarés avalados por el Estado en el mercado internacional, las respuestas son ruidosas, de los políticos más que de los funcionarios.

Basadas en que los otros hicieron lo mismo más que en argumentos jurídicos. Y tomando a los dominicanos y dominicanas por retrasados mentales se nos quiere convencer que recibir dinero con cargo a presupuestos futuros de los organismos estatales no es endeudamiento, y que aunque se originen en dólares obtenidos en el extranjero, no es endeudamiento externo.

Según esos argumentos, en lo adelante cualquier organismo del Estado podrá vender papeles en el mercado internacional pagaderos con los presupuestos de los próximos años. Por supuesto clandestinamente, sin informar aspectos tan básicos como cuánto cuesta ese financiamiento. ¿No se viola la ley de presupuesto, si en un año se ejecutan sumas a recibir en el futuro?

¡Cuánta falta de transparencia y respeto a las leyes. Que lejos estamos de la institucionalidad democrática contemporánea.-

lunes, 8 de octubre de 2007

AMOR A QUISQUEYA "Lección de Generosidad"

Atravesaba la capital dominicana sentado en un autobús público todo destartalado, iba junto a mí un hombre que por su aspecto parecía un obrero de construcción recién salido de su trabajo. Había decidido tener una experiencia humana en los autobuses de la zona norte de Santo Domingo, donde diferentes matices sociales se entrelazan.

En la próxima parada, arriba al pintoresco transporte una viejecita. Podía ver desde mi asiento la apariencia totalmente maltrecha y desarreglada de la indigente. Lucía despeinada, con sus ropas harapientas y desde luego, sospechaba que no debía oler bien. Ya en este punto, el bus está completamente lleno, por lo menos a mi parecer. La viejecita camina por el pasillo del autobús hasta el centro de éste y con una señal me pide que me pegue al hombre de la izquierda, para ella sentarse junto a mí. ¡Oh no! Lo que me temía, con tantas filas de asiento y escoge la mía. Vaya roce social que tendría.

Para empeorar el asunto, tuve que pasar mi brazo derecho sobre el asiento; de modo que casi tenía a la viejecita abrazada a mi pecho. ¡Dios, no lo puedo creer! Cuando las cosas parecían que no podían empeorar, empeoraron. Resulta que el dinero que tenía en mi mano para el pago del autobús se me cae al suelo y se pierde entre las fundas y bolsos de los viajeros. Oh, pero bueno!

De pronto, miro a la viejecita que de una manera pausada comenzó a desatar el nudo de un pañuelo que tenía consigo; tomó de allí varias monedas y me las ofreció para el pago del transporte. ¡Qué bofetada en mi rostro! Que lección tan poderosa Dios traía a mi vida. La generosidad actúa como ecualizador de nuestro carácter. Nos sintoniza al corazón de Dios y sus propósitos.

La viejecita vio mi situación y, sin preguntar nada al respecto, ofreció de lo que tenía. No cuestionó, ni miró lo extraño que yo resultaba en ese ambiente, solo hizo lo que Jesús nos enseñó hacer, dar.

Muy cerca de nosotros, en el autobús de la vida, tenemos compañeros de viaje con necesidad de solidaridad del resto de los pasajeros. Mostremos el amor de Dios con responsabilidad pero con liberalidad. La generosidad habita en el mismo vecindario del amor.

“Porque tuve hambre y me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber”. Mateo 25:35

El mal olor se fue disipando. Ahora podía, adrede y con disimulo, apretar a la viejecita contra mi pecho. No fue necesario recibir sus monedas, pero si su lección.

Joaquín Pérez - Popín
Pastor General FCAQ
Jarabacoa, R. D.

La columna de Miguel Guerrero

Por Miguel Guerrero

En su muy leída columna en Diario Libre, Adriano Miguel Tejada formuló ayer una serie de preguntas sobre el escándalo de los pagarés suscritos por el Estado a favor de la Sun Land, una agraciada y misteriosa empresa respecto de la cual el país carece en lo absoluto de información.

Por su buen nombre y el de la república, el gobierno del señor Fernández no puede dejar esas preguntas sin respuestas. Los voluminosos documentos presentados a la opinión pública sobre el caso por el PRD son demasiado comprometedores como para intentar cerrar el caso restándole autoridad o calidad moral al denunciante, o simplemente acusándole de haber incurrido en las mismas prácticas en el pasado.

Es posible que el silencio oficial termine, como siempre sucede en el país, dejando a un lado el asunto con la esperanza de que otro escándalo lo sepulte en la memoria nacional. Y es casi seguro que al final si opta por ese recurso todo quede igual y no se vuelva a hablar más del tema.

Si algo como eso llegara a ocurrir los medios tendrán que cargar con parte de la responsabilidad que ello conllevaría. Lo mejor que pudiera sucederle al país e incluso al propio gobierno es que este tipo de negocio quedara debidamente aclarado, en provecho de la transparencia de la que tanto se habla y tan poco se practica.

Ninguna de las explicaciones intentadas hasta ahora para justificar ese oscuro contrato, mantenido inexplicablemente en secreto, satisface las expectativas de la población.

El problema no consiste en el uso del dinero proveniente de los pagarés ni de la importancia de las obras a realizar o en ejecución en la universidad estatal. Eso tendrá que dilucidarse más tarde.

Lo que se discute es la legalidad del préstamo y el cuestionable secreto mantenido a su alrededor. El gobierno no puede seguir ignorando el legítimo derecho del país a saber con exactitud todo cuanto en este caso se esconde.

Miguel Guerrero es escritor y periodista
mguerrero@mgpr.com.do

A.M. "Preguntas"

Por: Adriano Miguel Tejada

El país tiene muchas preguntas que hacer sobre el negocio de la Sun Land. Hasta ahora no ha recibido una respuesta satisfactoria, excepto los dimes y diretes partidistas.

En interés de que se aclare definitivamente el entuerto, Diario Libre lanza al aire las siguientes preguntas para que las respondan los interesados, sean del Gobierno, sean de la empresa, sean los ingenieros beneficiarios de las obras y del financiamiento, o quien sea que conozca de la operación.

1.- Sabemos que se emitieron unos pagarés y que los mismos se han vendido en el mercado internacional, ¿cuál es la tasa de interés de los mismos? ¿Cuántos se entregaron a cada ingeniero por cada obra? ¿A qué tasa de descuento se han estado vendiendo? ¿Quién hizo la distribución de los fondos, la Sun Land o la Oficina de Ingenieros del Estado?

2.- La empresa Sun Land fue la intermediaria que obtuvo los fondos para las obras, ¿Quiénes son sus principales ejecutivos? ¿Qué papel juega Daniel Mejía en este negocio?

¿Quién es Daniel Mejía? ¿Retiene la Sun Land los fondos que entrega por cubicación, o esto lo hace la OISOE? ¿Dónde están o fueron depositados los fondos en el proceso de construcción y quién se benefició de esos intereses?

3.- Si los fondos que obtuvo la Sun Land en bancos extranjeros se lograron gracias al aval del Estado dominicano, ¿debieron esos fondos en divisas ser registrados en el Banco Central? ¿En vista de que la publicación del nombre comercial de la Sun Land se hizo hace unas semanas, aunque hacía negocios desde antes, cómo operaba esta empresa? ¿Pagaba sus impuestos societales? ¿Qué requisitos exige el Estado dominicano para negociar con una empresa?

4. Y finalmente, ¿Porqué no se publica el contrato de la Sun Land, ya sea con los contratistas o con el Estado, o con ambos?

Sabemos que se pueden hacer muchas más, pero por ahora nos basta con estas preguntas. ¿Quién responde?

atejada@diariolibre.com

domingo, 7 de octubre de 2007

DANDO DATOS "Valor Reformista"

Por: Víctor O. Gómez Casanova

Es lamentable que en los medios de comunicación de nuestro país, cuando se refieren al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), solo se habla de que fulano renunció, de que a mengano lo compraron, que peresenjo se fue, y cuando se profundiza en el análisis, se escucha, se ve o se lee como se analiza el valor de cada quien dependiendo de la posición que ocupaba, o del gran aporte que hará hacia donde se fue, sin importar las consecuencias de lo que ello implica o si la persona de quien se trata realmente ejercía la posición cuyo título se le atribuye.

El trasiego de dirigentes de un partido político a otro y las renuncias de dirigentes de los partidos es algo que data desde los orígenes de nuestro último período democrático, iniciado en 1966, y se ha hecho una constante histórica de que todos los que han permanecido en la actividad política, léase bien: TODOS, sin excepción, han retornado a las filas de sus respectivos partidos. Veamos algunos ejemplos de dirigentes nacionales y reconocidos por todos, porque si tuviésemos que recurrir a los ejemplos locales de cada pueblo, el periódico entero no nos alcanza para publicar la lista de todos los nombres.

En el PLD: Rafael Alburquerque, Max Puig, Nérsida Marmolejos, Vicente Bengoa; en el PRD: Jacobo Majluta, José Ovalle, Tony Raful, Héctor Guzmán, Tonty Rutinel; en el PRSC: Augusto Lora, Víctor Gómez Bergés, Fernando Alvarez Bogaert; José Osvaldo Leger. Y ni hablemos del paseo de los partidos políticos minoritarios que han pactado con los tres mayoritarios en diferentes procesos electorales.

De manera que, aunque parezca como una intención nuestra de querer minimizar el problema, no hay dudas de que la constante histórica en nuestro país ha sido que la salida de dirigentes políticos de los partidos tienen su retorno asegurado y que dicha práctica ha sido una costumbre, con la única diferencia de que el “valor” de los dirigentes en el PRSC y en los demás partidos presentan una merma por el hecho de su salida, porque en el PRSC como en las demás organizaciones no solo de la política sino de la vida, el mayor valor no es para el que se va, sino para el que se queda.

FIRME "El gobierno tiene que responder"

Por: Juan Bolívar Díaz

Lo ideal es que todos los partidos del sistema democrático nacional estén prestos a rendir cuenta ante la ciudadanía, a responder cuestionamientos referentes a las normas constitucionales e institucionales, a los principios básicos y al uso de los recursos de la nación.

Ahora que el presidente Leonel Fernández está de retorno en el país tras su prolongada gira de casi dos semanas por cuatro ciudades de Estados Unidos, debe darse el tiempo necesario para ponderar la denuncia de que el Estado avaló a una empresa privada la colocación en el mercado internacional de pagarés por 130 millones de dólares.

Independientemente de la calidad moral que se les quiera otorgar a los dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) para haber destapado el escándalo, el gobierno está en la obligación de dar una explicación a la sociedad.

La gestión gubernamental perredeísta fue cuestionada en su momento. Ahora es la del Partido de la Liberación Dominicana (PLD)

Lo ideal es que todos los partidos del sistema democrático nacional estén prestos a rendir cuenta ante la ciudadanía, a responder cuestionamientos referentes a las normas constitucionales e institucionales, a los principios básicos y al uso de los recursos de la nación.

Es obvio que los dominicanos no hemos llegado todavía al grado de transparencia que muestran los partidos mexicanos, incluyendo el gobernante, que esta semana se pusieron de acuerdo y aprobaron la conformación de una comisión legislativa para investigar las denuncias de enriquecimiento ilícito formuladas contra el expresidente Vicente Fox a menos de un año de haber abandonado el poder.

Tampoco podemos aspirar a ser Francia, donde la esposa del presidente Sarkozy hubo de devolver una tarjeta de crédito cuando se le cuestionó por haber pagado en restaurantes unos cientos de euros como gastos de representación apenas unas cuantas semanas después que llegaran al poder.

Ni siquiera nos podemos comparar con Argentina donde la ministra de economía dimitió porque le encontraron en su escritorio un sobre con 30 mil dólares, aunque nadie le había acusado de ninguna irregularidad. Simplemente por respeto a la nación, y para que cualquier cuestionamiento no involucrara al gobierno.

Por igual tuvo que renunciar hace algunas semanas otro alto funcionario porque un empresario a quien le había dado bola en un avión oficial llegó a Argentina con 800 mil dólares sin declarar. Entiéndase bien, sólo porque no declaró la posesión del dinero.

Ni hablar de que estamos en capacidad de funcionar como Costa Rica, donde el anterior presidente tuvo que devolver una tarjeta que lo autorizaba a disfrutar beneficios de un resort dominicano de Punta Cana, donde estuvo de visita un par de años atrás.

Una diferencia substancial con nosotros es que en todos esos casos ni los partidos de gobierno ni los medios de comunicación salieron en defensa de los cuestionados, ni pretendieron hacerse ciegos y sordos. Por el contrario, fueron de los primeros en exigir transparencia y responsabilidades.

El contrato entre el ingeniero Félix Bautista, secretario de Estado y director de la Oficina Supervisora de Obras del Estado, y la empresa Sun Land Corporation tiene que ser aclarado hasta las últimas consecuencias por el gobierno. Es absolutamente insuficiente decir que no tenemos deuda porque las obras contratadas no se han ejecutado.

La documentación, los pagarés y requerimientos de pago se refieren a un aval del gobierno, a una emisión de deuda que tenía por objeto financiar unas "Obras Prioritarias". No caben silencios ni explicaciones tontas cuando un documento sellado y firmado por Bautista indica que "los compromisos efectuados bajo esta carta-acuerdo son hechos bajo la autoridad garantizada por el poder firmado por su Excelencia Dr. Leonel Fernández, bajo el número 106-06 de fecha 12 de mayo del 2006."

Resulta muy cuesta arriba justificar que cualquier departamento gubernamental pueda emitir pagarés internacionales, es decir asumir deuda externa, con cargo a presupuestos futuros.

Las preguntas que el gobierno debe responder son: ¿Se otorgó el aval presidencial? ¿Firmó Félix Bautista esos compromisos? ¿Por qué no se han ejecutado las obras supuestamente contratadas e identificadas por la Sun Land? Ha usufructuado esa empresa privada un financiamiento estatal de 130 millones de dólares por más de un año? ¿Estamos ante una operación normal y legítima?

EXPRESIONES "Más escándalos"

Por: Tomás Aquiino Méndez

Lamentable y penosamente se ha convertido en una costumbre que un escándalo de corrupción sustituya al otro. Esta ha sido la norma cuando se trata de acciones dolosas en la administración pública.

A eso nos hemos acostumbrado, a tal punto que esos hechos no parecen alterar el ritmo de vida de la población. No parecen conmover la conciencia ciudadana.

Pero, si es deprimente ver cómo los escándalos se sustituyen unos a otros, más deprimente es ver el tipo de fórmulas usadas por los sindicados para “defenderse”. Casi siempre, para asumir su “defensa”, los implicados “echan mano” a los papeles acumulados de la pasada administración.

No entendemos por qué, el funcionario que llega a una institucion, no lleva a los tribunales las pruebas de las alegadas acciones de corrupción que dice encontrar al llegar.

Siempre espera que la persona sustituida o el partido de oposición lo cuestione o se refiera a su gestión para entonces alegar que “ese no puede hablar porque también hizo lo mismo”.

Hemos esperado que llegue el día en el que una administración llegue al Estado y asuma con responsabilidad el manejo de los recursos.

Hemos esperado que un partido, al llegar, audite “seriamente” las instituciones, dé a conocer los resultados y si es necesario someta a los tribunales a los culpables. Eso, hasta ahora, es un sueño. Cada gobierno, al sustituir al otro, audita las instituciones, pero no para dar a conocer “la verdad” de lo encontrado. Lo hacen para tener “un AS bajo la manga”.

Buscan pruebas para, si las encuentran, guardarlas y esperar el momento oportuno. Ese momento siempre llega, cuando el partido contrario, hace alguna denuncia sobre mal manejo de los bienes públicos.

Otro aspecto cuestionable es que, en caso de detectarse irregularidades, en vez de llevar el caso a los tribunales y buscar justicia, estos se “cuelan” a los medios de comunicación.

Parece que la intención no es enderezar esos entuertos, sino desacreditar al otro y usar ese material politicamente en el futuro. Por eso son cada vez más los escándalos de corrupciónque se producen cada día.