lunes, 16 de junio de 2008

AMOR A QUISQUEYA " El “Mañana” Que Detiene Nuestro “Hoy” "

En una asamblea celebrada en el salón de actos del infierno, la discusión se tornaba muy caliente. No lograban ponerse se acuerdo. “De que manera podríamos entendernos si todos hablan a la vez… ¡Orden, orden! Demandaba Lucifer a sus súbditos, mientras golpeaba su mallete sobre la mesa que le servía de apoyo.

“Bien, demos la palabra al que preside la Comisión de Ataques Eclesiásticos”, ordenaba Lucifer. Con prontitud, Orobum se pone de pie y se dirige a la asamblea diciendo: “Pues bien, lo que he tratado de exponer es una preocupación bien legítima y deber ser escuchada con cuidado. Se ha hecho todo lo posible para detenerlos, pero estos continúan avanzando”.

Continuaba Orobum: “Hemos infiltrado calumnias sobre el liderazgo, chismes entre unos y otros; hemos provocado que algunos caigan en pecados vergonzosos; se detienen por un breve tiempo pero siguen adelante. ¡Logramos hasta el divorcio de un líder principal, pero que va! Otro se levantó con más poder en su lugar.

Cuando logramos que un joven pierda su pureza, otros diez se resisten y permanecen intocables. Conspiramos contra sus finanzas, hasta logramos debilitarlas, pero nuestro Enemigo les dio creatividad para hacer mucho con poco. Les pregunto mis infernales compañeros, ¿Cómo detenemos la Iglesia, cómo la neutralizamos? Al comité se le acaban las estrategias.”

Orobum recorría con su oscura mirada todo el pleno reunido en el salón de actos. Allí están los más experimentados demonios de todo el universo. Algunos habían estado en la batalla del Edén; otros en Babel. Estaban los asesores de Faraón en asuntos espirituales. Y claro, no podía faltar el que había inspirado a Judas Iscariote en la gran conspiración contra el Maestro de Galilea. Este, recién salía de reclusión milenaria por el fiasco en Jerusalén. Se le acusó de no poder detener la piedra en la tumba del Maestro.

En fin, todo el pleno infernal. Orobum buscaba asistencia estratégica. Alguien del pleno debería tener una manera, una solución. Luego de un largo silencio, alguien en un lugar lejano del recinto levantó su mano y casi en cámara lenta, como quien recién despierta de un largo sueño. Se puso de pie. Las palabras salían de su boca con tal suavidad y delicadeza que podría ser confundido con las de un ángel.
Era Jercel, el veterano de muchos eventos dolorosos para sus enemigos. Conspirador contra la Casa de David. Efectivo deteniendo en varias ocasiones a Elías; y su gran conspiración contra Zacarías. Aquí estaba este callado y siniestro personaje. “Mañana… esa es la estrategia que recomiendo, ‘Mañana”.

Orobum desesperado ya por la fastidiosa lentitud de su compañero de armas le interrumpe: “¿Mañana? ¿Mañana qué, Jercel?” Jercel lo mira y le dice: “Sembraremos en nuestros enemigos, los Cristianos, la palabra “mañana”. Todas sus responsabilidades, todos sus sueños, todo lo importante, lo urgente será pospuesto para mañana. Lo que su Rey les comisionó, lo harán “mañana”. Dormirán esperando ese “mañana” que nunca llegará. Porque cuando llegue “mañana” ya será “ayer” y no podrán recuperar el tiempo perdido. Será tarde. Solo vivirán lamentándose por el tiempo perdido. Así detendremos la Iglesia”.

Orobum escuchó detenidamente y antes de reaccionar fue sorprendido por una carcajada infernal y diabólica; era Lucifer, aprobaba con su estruendo la simplista pero interesante estrategia de Jercel.

Nuestros deberes como cristianos, deberes conyugales, paternales y financieros, Satanás quiere que los pospongas para “mañana”. Nuestros sueños inspirados por Dios, desea que lo pospongas para después. “Eso puede esperar…mañana”. “Voy a la Iglesia… mañana, después, otro día. “Voy a orar, leer la Biblia, servir, dar a los demás… mañana”. Voy a reconciliarme con mis padres o con mi esposa con mis hijos, con mis hermanos,…mañana”. “Voy a comprometerme con mi Iglesia… “mañana”.

“Mañana” será “ayer” para la Iglesia del Señor y para tu familia. Mañana podría ser tarde para ti y para mí. ¡Despertemos! Cambiemos la carcajada de Lucifer por dolor y espanto en su corazón cuando vea a los cristianos haciendo hoy lo que nos toca hacer. Proclamando y viviendo su Palabra. Renunciando a todo pecado para agradar a Dios, no al dios de mañana; mas bien al Dios siempre. Combatamos la estrategia diabólica de “mañana” por el poderoso “hoy” de Dios.

“Anímense unos a otros cada día, mientras dura ese "hoy" de que habla la Escritura, para que ninguno de ustedes sea engañado por el pecado y su corazón se vuelva rebelde.” Hebreos 3:13

Joaquín Pérez – Popín
Pastor General FCAQ
Jarabacoa, R. D.

1 comentario:

Analiel dijo...

Ciertisimamente Pastor, esa palabra ''mañana'' ha causado grandes males a nuestra sociedad cristiana, ya que muchas veces procrastinamos, es decir, dejamospara mañana lo que tenemos que hacer hoy, a sabiendas de que la Biblia dice, hoy es el dia aceptable, hoy es el dia de salvacion...Gracias por ese despertar. Dios le bendiga hoy y siempre.